domingo 13 de noviembre de 2011

in-necesidades.

¿Por qué necesitaremos la presencia de algún error, de algún indicio de que algo está mal para darnos cuenta de que las cosas existen por sí solas y no están siendo forzadas a ser por nosotros mismos, en un intento constante y agotador de mantenernos vivos y mantener viva la ilusión de que las cosas son verdaderas y no las hemos transformado en algo irrisorio? ¿Es que acaso necesitamos hacernos sufrir y martirizarnos un instante para decir con certeza "esto es de verdad... es verdad porque cada vez que comienzo a darle vueltas, me quiebro en mil pedazos"? ¿Es realmente una necesidad humana concretar nuestros buenos y verdaderos sentimientos en el incesante padecimiento de éstos?¿Existe el requisito de percibir dolor para poder percibir placer de las cosas?

Por poner un ejemplo: durante mucho tiempo, el amor a Dios de las personas más devotas se concretaba en las formas de sufrimiento y tortura más terribles que se recuerden en la historia del hombre. Según se dice, este tipo de "auto-sufrimiento" era una forma de demostrar la más abnegada confianza, fe y un infinito amor al Señor, un camino seguro a la "salvación", una obligación a ser cumplida por los creyentes para ser aceptado en el Reino de aquel Dios frío, cruel y castigador. Una época donde amor era sinónimo de sometimientos al dolor como la muestra más real de veneración, y adoración. ¿Se cumple esto, aún, para algunos casos? ¿Tenemos nosotros que ofrecerle nuestro dolor a la persona que amamos, solo para demostrarle a ella y a nosotros mismos que lo que sentimos no es artificial? Algo así como una prueba empírica de que, literalmente, nos morimos el uno por el otro.

Afortunadamente, la historia de hoy no es la misma que la de aquella época. Las imágenes han cambiado, los prospectos, las costumbres, las ideas y la forma de manifestarse del ser humano. El tiempo, los días y la vida avanzan demasiado rápido como para invertir la nuestra en detenernos un momento a exhibir nuestro amor, y en general lo que sentimos, a través de dudas que no tienen fundamentos, argumentos ni bases sólidas que sean dichas de frente o vistas con nuestros propios ojos... solo entonces, me auto-flagelaré. No es sano invadirse de temores e inseguridades, porque consumen y extinguen lo que fuimos en el principio de nuestra propia época, enfría el calor de nuestra temporada estival y hacen llegar el hielo del invierno más rápido de lo que esperamos y nos toma por sorpresa y no sentimos cuánto hemos envejecido. [Tal vez he ahí la respuesta a la disyuntiva que se produce con la desconfianza que nos va otorgando el tiempo para con las personas que nos rodean]

Creo que es mejor aprovechar lo que tengo mientras lo tenga conmigo, mejor decir ahora y no guardarse para después, mejor abrazarlo mientras sea sin reproches, mejor es conversarle mientras el entusiasmo sea recíproco. Creo que deberíamos dedicarnos a deleitar ese pedacito de vida que nos toca compartir con aquel que decidió compartir la suya conmigo, sin preguntarnos todos los días si porque estoy feliz, entonces la situación, los sentimientos, las emociones y los hechos son ficticios, fingidos y fraudulentos. No hay que cuestionarse si las cosas son verdaderamente auténticas porque son demasiado fáciles y afables con el corazón. Pienso que la legitimidad definitiva del más sincero sentir se da a través de las palabras, inclusive más que de los propios actos y movimientos. Pero hablo de las palabras en el momento indicado, de las palabras más correctas, sensatas y leales que se originan en el mismo instante y lugar donde se desasosiega toda la sensibilidad del ser. Pero para decirlas hay que ser valiente, porque cada una de esas letras eres tú desde lo más recóndito y trascendente. Entonces ¿es mejor no hablar tanto?

De todas formas, hoy somos tan autónomos, desinteresados e indolentes que el simple hecho de un “absurdo” implica un cambio, una indisposición a la solución de lo que nos afecta para pasar luego al siguiente caso. Porque hoy todo es instantáneo y si algo falla, entonces no funcionará ni ahora, ni nunca; simplemente porque nos desencantamos súbitamente y no hay vuelta atrás. Por lo tanto, afligirse no funciona porque elimina lo fugaz de vivir la vida, que no tiene un segundo, siquiera, para hacerse sufrir. Afligirse elimina la brevedad de cada momento porque no llegamos pronto al siguiente. Hoy no vale la pena devolverse, y tal vez el mundo tiene razón… tal vez siempre es mejor mirar lo que somos hoy, lo que tenemos hoy y amarlo como tal… como tu coetáneo.

Yo prefiero detenerme por un momento a sufrir, buscar razones para ser todo lo contrario a lo dicho anteriormente, vivir lenta y segura, pero con la angustia de sentir que envejezco antes de tiempo, absorber todo, lo bueno, lo malo, pero siempre quedarme con lo peor ahí, en la superficie de la piel. Pero no me hace mal, por el contrario, a veces estimo que sobra el coraje y hace falta temer, porque a ratos… todos nos caemos.


martes 1 de noviembre de 2011

de turno.

Hay cosas que cambian junto contigo y junto a las nuevas etapas que de a poco vas quemando en la vida. He hablado de cambios una y otra vez, pero es que cada día me sorprenden más.

Supongo que tiene que ver con una reforma de los intereses, de gustos, de ideas y sentimientos, y con una necesidad de comenzar algo nuevo con cosas nuevas también.
No tiene que ver con desechar lo antiguo, echar al olvido lo que fuiste, lo que tuviste o lo que quisiste, sino con tener la capacidad de guardar para tí aquello que rescatas de tu propio pasado. Porque, al fin de cuentas y al final del día, no eres más que el consistente e impenetrable resultado de tus propios actos y palabras, y debería sentirme bien de mi misma, con la frente y la mirada erguida por haber hecho las cosas de la mejor manera, de haber tomado las decisiones que de verdad sentía. Creo que de a poco he aprendido esto y es bueno tener a alguien que te enseña todos los días a ser quien realmente eres y mostrarte como tal, sin miedos, sin prejuicios, sin atados. Lo mejor: no es tan malo como pensaba.
Bueno, la música es algo que no transo al momento de definir cambios, estados de ánimo, etapas, momentos, experiencias, y por sobre todo, personas. Supongo que a todo el mundo le pasa, pero, por mi parte, siento la necesidad de involucrar directamente alguna música linda que pueda escuchar una y mil veces, repetirla luego de cada final de ella misma y tan pronto como comienzo a extrañar. Tal vez solo tiene que ver con la búsqueda de identificación del "nosotros", de encontrar algo que te inspire crear algo juntos, recordar o simplemente escuchar de a dos.

Es el turno de que Corinne Bailey Rae represente todo lo anteriormente dicho.
No la había descubierto tanto hasta un día, con un momento y una persona especial. Desde entonces, me gusta más de lo que creía...


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martes 20 de septiembre de 2011

Shakeaspeare sabio.


Aprenderás.

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, promesas.. comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas... aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida. Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de la distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene la influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queremos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve.

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con la que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas. ¡Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarte a ella!

WILLIAM SHAKESPEARE




Es como una terapia, como para leerlos todos los días antes de salir de tu casa... Shakespeare le da un sentido total al diario vivir de una forma hermosa, con palabras hermosas y una enseñanza digna de APRENDER.
Espero tener los cojones para afrentar la vida tal cual se venga, espero recordar las palabras de este hombre, espero aprender... y espero estar acompañada hasta entonces y desde entonces...

lunes 5 de septiembre de 2011

declaración.

Definitivamente las "cosas" que tanto se desean y nunca se logran materializar en un hecho concreto y con colores definidos, te perseguirán el resto de tu existencia. Lo afirmo con la más abosluta convicción originada a partir de mi propia insana experiencia.
Trato de pensar que esto se supera un día, he pensado, en un intento fallido de auto-convencimiento, de que es cuestión de "madurez", pero he muerto miles de veces en ese mismo intento, porque simplemente existen cuestiones más poderosas que la misma razón, y es sentir algo... algo bien poderoso, bien intrínseco y bien visceral.
Resulta que una vez más me encuentro frente a este dilema, esta dislexia de decisiones mal tomadas, de palabras sin ser dichas, de cobardías nunca superadas y la nostalgia de todo lo anterior. He sido tan tonta al pensar que el auto-control y la superioridad de la razón puede con un amor escondido, pero que refugio y protejo en silencio, porque siempre tengo la esperanza de que él se represente en mí como una total muestra de locura, de intensidad y virtuosismo, para entregar lo que de verdad soy.
Me he arrepentido una vez y hoy lo hago de nuevo... me arrepiento de no haber tomado mi camino, sino el que una vida "segura" me tendía, por irresoluta y necia, por no creer en mi misma.
No sé muy bien el sentido de estar donde estoy, ni de qué sirven mis lamentos, pero es mi realidad, y la real materilización de todas mis decisiones, mis actos, mis palabras,
sin mi humanidad... sin la propia compasión de mi misma.
Mañana seguramente será distinto, pensaré como cada día, olvidaré esas cosas que re-viven en noches como estás, pensaré que soy feliz haciendo lo que hago y pensando en qué haré después, me quedaré tranquilo conmigo misma y hasta piense en lo osada que he sido al pensar siquiera en esto, una vez más, porque para mi... está todo resulto, ya.
Todo lo demás debe volver al cobijo oculto de mi propia existencia.

viernes 2 de septiembre de 2011

Frente al mar.

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es mejor ignorar el video...

Sariñana... AGAIN

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Ximena Sariñana la hizo de nuevo conmigo!
Esta mexicana de 25 años es mi artista (artista de verdad) favorita, definitivamente. Y es que sus letras y música están completamente "adoc" a mí.
Esta vez la pongo en mi blog porque este año sacó su segundo disco llamado tal como ella misma; "Ximena Sariñana" y, debo admitirlo, no me aguanté las ganas de escuchar las versiones oficiales y como loca "Googleé" hasta encontrar una página donde descargarlo y meterlo al iPod.

Aunque la mayoría de los temas son en inglés y con un sonido más "electropop-alternativo" que difiere completamente del disco "Mediocre", no deja de gustarme.
Es importante destacar la participación de Natalia Lafourcade, otra mexicana bacán, con quien grabó la única canción del disco en español.

En fin, nada más que decir, sino más bien escuchar.

lunes 25 de julio de 2011

cambios de sopetón

Llegan momentos en la vida en que la suma total de nuestros actos nos pasa la cuenta y nos recuerdan qué y cómo es lo que hemos hecho a un largo de un determinado periodo de tiempo. Tales actos, y sus correspondientes consecuencias, traen consigo cambios; cambios que llegan de "sopetón".
Debemos aceptarlos como tales y asumir que son el resultado final de nosotros mismos, cómo de nuestras palabras y la forma en que se dicen, de nuestros movimientos, de nuestra forma de pensar y comportarnos con nuestro entorno, y claro, con si mismo. De todas formas, creo que es importante decir que muchas veces las decisiones y los cambios no están en nuestras manos únicamente, sino que son tomadas de a dos, y entonces los cambios también son compartidos de común acuerdo...

Independiente de como creo que las cosas se den en esta vida, hay algo en lo que muchas personas están de acuerdo casi siempre y es que los cambios podrían ser "buenos"; que es bueno innovar y que las transiciones son para mejor, que esta "mutación" del ser y su mundo solo se da en pro de su existencia personal... pero ¿Qué tan cierto es esto?
La mayor parte de las veces, los cambios implican dejar cosas atrás, olvidar otras, hacer un "borrón y cuenta nueva" de una parte de tu vida y decidir partir de nuevo, pero eso no es fácil, al menos para mi no... sobretodo cuando se trata de dejar atrás palabras, sentimientos, hechos de esos que salen del corazón. A pesar de esto, me siento preparada para comprometerme con "mis cambios" y hacerme cargo de todo lo que es mío... o podría serlo (en sentido metafórico), de lo que siento, de lo que digo...
Sin embargo, creo que no estoy dispuesta a olvidar, sino que opto por aceptar que las cosas son parte de la historia de una vida pequeña aún, y por lo tanto, guardarles un espacio de mi.

Aunque a veces las cosas no salgan como espero, aunque las cosas se den de manera contraria a lo que he querido, debo suponer que las cosas iban a ser así desde antes de mí.
Estoy bien e idónea para hacerme cargo de ese estado..