jueves, 3 de julio de 2014

conclusiones

De acuerdo a la abundancia y variadas historias que he escuchado el último tiempo, he comenzado a preguntarme si es posible realmente perdonar un corazón roto después de pasado cierto tiempo. 
Supongo que es importante partir por los motivos y las causas, pero justifican éstas acaso la consecuencia y todo lo que se viene después? Qué tan cierto es eso de que el fin justifica los medios? 
El medio sería hacer polvo a alguien ¿y el fin?, ¿nos incluye a todos los involucrados o solo a una parte de la relación? Siempre un quiebre amoroso tendrá un individuo más susceptible que otro, porque simplemente siempre hay uno que quiere más y siempre hay uno que entrega menos. Supongo que depende de cada persona, quizás estamos destinados a estar con alguien que no dará tanto con el fin de mantener el equilibrio del Universo y seguir el rumbo al cual estamos destinados desde que nacemos.

Por otra parte, ¿perdonar implica olvidar? ¿u olvidar implica perdonar?
Porque si de olvidar se trata entonces todo sería muy fácil y al final de cuentas, nada de lo que fuese nuestra vida sería parte de ella, tampoco tendríamos la oportunidad de crecer y aprender, porque desde la comodidad de nuestra tranquilidad mental, simplemente desearíamos olvidar aquello que nos ha hecho daño, pero que sin embargo, siempre es lo que más nos enseña, de los demás y de nosotros mismos. ¿Cómo podríamos afrentar la vida si no fuésemos capaces de discriminar entre lo que queremos y lo que no? Quizás no olvidar sea una especie de mecanismo de defensa, una especie de reacción inmune del tipo adaptativa, porque claramente no estamos preparados jamás para aquello que se nos viene encima como un balde de agua fría, sin embargo, después de varias experiencias propias y ajenas, aunque no te vuelvas totalmente inmune, eres capaz de responder con mayor rapidez y fuerza. Eres capaz de identificar aquello que te hace daño, que no es propio y que es ajeno a tu felicidad.
¿Y entonces cual es la reacción?    Negación <--> Aceptación <-->  ---> Superación <-> Perdón 
Algo como un eslabón perdido se generaría entre una etapa de superación y el perdón, ¿el olvido?
¿Y si nunca olvidamos, entonces jamás perdonamos?

Quizás nunca perdonemos, porque en un momento nos damos cuenta de que no nos merecemos perdonar a quien te hizo daño, quizás llega el momento en que te perdonas a ti mismo haber dejado pasar el tiempo y sumirte en un engaño, en una trampa que probablemente haya sido puro ego, tu propio ego. Tampoco es olvidar, porque la memoria nunca es tan frágil cuando se hace parte de ti, cuando se han dejado huellas en el camino, ese camino que eres tú al final del día cuando te detienes a descansar. Sin embargo, creo que perdonar termina siendo como una liberación de ti mismo, la conciencia de la realidad, el recuerdo y el cariño del amor, quizás es recordar sin que duela, sino que con felicidad, o al menos aspirar a ella. Perdonar es ser valiente y aceptar.
O tal vez, todo sea la superación acompañada de las reformas después del caos. Cuando los cimientos se remecen es cuando viene la reconstrucción, tal vez una especie de transformación hacia la vida misma diciendo que estás dispuesto a afrontarla nuevamente, una génesis de nosotros mismos con ella, un cambio necesario, la llegada de la libertad, la salida del sol y una nueva bienvenida para ti.


jueves, 12 de junio de 2014

sorpresas

"Hola...no te dire mi nombre..no va al caso.. una vez mi padre me dijo que cuando despiertes y veas un día de sol...disfrútalo como si fuese el ultimo.... la tormenta puede venir por un largo período.. esos dias de sol a veces son personas... y solo esperan que valoren su presencia...que las disfruten ... ... mira a tu alrrededor , tienes un dia de sol.... y estas acostado.... levantate y ve por el .." CJ

Lo más entretenido de las personas, sobre todo de aquellas que de pronto aparecen o re-aparecen en tu vida, es que te sorprenden de un momento a otro. Aquellas que esperaste que nunca dijeran nada, de pronto todo lo dicen y lo dicen de tal forma que encuentras en sus palabras tu propia identidad. Probablemente sea esa sensación de esperar nada de ellas, lo cual hace que de pronto se conviertan en un pequeño mundo que descubrir. O simplemente han puesto en tus oídos esas palabras que tanto has querido escuchar y entonces todo se transforma.. ¿cómo puede ser tan simple? ¿somos tan simples como para dejarnos llevar por un par de palabras y entregar un pedazo de tu vida solo porque hemos escuchado lo que nos gusta?

Supongo que lo hacen sin querer, de pronto esos impulsos de inspiración resultan ser los más sensatos, sin ataduras, sin mentiras, solo mostrándose quienes son y qué piensan a través de palabras sinceras. No hay nada que ocultar, simplemente decir lo que piensan porque no hay nada que perder ni que ganar. O tal vez sí…?

Nunca sabemos las verdaderas intenciones de las personas hasta que nos encontramos en esa situación en que todo sale a la luz, independiente del contexto, del lugar, de quienes seamos…Solo depende uno querer saberlo o no, porque a veces es mejor guardar silencio, mantener la esperanza y otras decirlo todo, desahogarse, liberarse de un solo golpe y mantener el equilibrio (y perder aquello(s) que habías guardado tan escondido en un rinconcito de ti).


martes, 10 de junio de 2014

Nuevo

Volver aquí es como empezar de cero, habiendo estado en el menos diez en algún momento. 
¿Qué tan difícil puede ser?. Luego de avanzar unos cuantos número con respecto a mi estado, luego de una intensa, pero al mismo tiempo evasiva introspección emocional, he decidido retomar cosas que en algún momento abandoné. Siempre pensé que este espacio era como esa ventanita en que podía dar rienda suelta a aquellas sensaciones de las cuales me sentía vacía, pero que no era capaz de gritar de decir de frente, ni a mi misma. Sin embargo, soy capaz de dejarlas aquí en el inmenso espacio cibernético, pero simplemente porque que al final no significa nada dentro de los miles de millones de espacios cibernéticos que ocurren cada vez. 

Durante estos años de lo único que me di cuenta es que existe un punto de inflexión en la curva de la vida que debes aceptar como tal, y si no.. atenerte a las consecuencias. Quizás ese fue mi error: aferrarme tan fuerte a una idea que en algún momento fue real, pero que después solo era eso, nada más que una idea, y que además solo existía en mi. En algún momento pensé que era normal sufrir por amor, sin embargo fui tan infiel a mis palabras, que olvidé incluso aquello que yo misma había escrito.. ¿por qué castigarse para darse cuenta de que las cosas son reales, de que se ama de verdad y de que estas dispuesta incluso a entregar tu felicidad por hacer feliz al otro? Alguien me dijo "el amor es para que seas feliz, no para que seas infeliz", y eso en un punto fue lo que menos me dió. Está claro que en ciertos escenarios, después de la tormenta no vuelve a salir el sol.. y es mejor dejarlos en el baúl de los recuerdos, o simplemente deshacerlos y empezar de nuevo, desde cero.. o incluso del menos diez. 
Es ese punto de inflexión el momento del desastre, al cual, sin o con querer se llega en un punto de nuestras vidas, ese punto en que, claramente, se acabó el amor. Es en ese punto en el que debemos ser honestos con nosotros mismo y con el otro, si es que aún queda cariño. Tener los cojones y los pantalones bien puestos para mirar de frente y decir lo que sentimos, sin la necesidad de mentir, de ocultar cosas, de hacer infeliz al otro (si es que aún te importa o eres tan egoísta como para casi empezar una vida nueva sin que el otro se haya dado cuenta) porque, aunque no lo crean, nos damos cuenta igual… Las relaciones son de a dos y de a dos se llega al punto de inflexión, bien para unos o mal para otros, pero siempre sinceros.

Me quedo tranquila de que fui lo suficientemente valiente para yo afrontar un momento de mi vida. Supongo que esas cosas te hacen crecer como mujer, como persona que tiene una vida por delante y que probablemente muchas veces se encuentre en situaciones así. Es bueno aprender de las personas, así mirar al lado y  darte cuenta de lo que no debes hacer jamás. Sin embargo, no aprendí a ser tan valiente con lo que sentí, no fui valiente conmigo misma y no me di cuenta del desamor que estaba sintiendo por mi propio corazón. Aprendí que a veces das demasiado a personas a las cuales quisieras no hablarles más.

Es tiempo de aprender a reencontrarse y dejar ir, de darse cuenta que no vale la pena morir de amor, porque mucho antes de querer como quise, me lo dije a mi misma con locura y pasión. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

in-necesidades.

¿Por qué necesitaremos la presencia de algún error, de algún indicio de que algo está mal para darnos cuenta de que las cosas existen por sí solas y no están siendo forzadas a ser por nosotros mismos, en un intento constante y agotador de mantenernos vivos y mantener viva la ilusión de que las cosas son verdaderas y no las hemos transformado en algo irrisorio? ¿Es que acaso necesitamos hacernos sufrir y martirizarnos un instante para decir con certeza "esto es de verdad... es verdad porque cada vez que comienzo a darle vueltas, me quiebro en mil pedazos"? ¿Es realmente una necesidad humana concretar nuestros buenos y verdaderos sentimientos en el incesante padecimiento de éstos?¿Existe el requisito de percibir dolor para poder percibir placer de las cosas?

Por poner un ejemplo: durante mucho tiempo, el amor a Dios de las personas más devotas se concretaba en las formas de sufrimiento y tortura más terribles que se recuerden en la historia del hombre. Según se dice, este tipo de "auto-sufrimiento" era una forma de demostrar la más abnegada confianza, fe y un infinito amor al Señor, un camino seguro a la "salvación", una obligación a ser cumplida por los creyentes para ser aceptado en el Reino de aquel Dios frío, cruel y castigador. Una época donde amor era sinónimo de sometimientos al dolor como la muestra más real de veneración, y adoración. ¿Se cumple esto, aún, para algunos casos? ¿Tenemos nosotros que ofrecerle nuestro dolor a la persona que amamos, solo para demostrarle a ella y a nosotros mismos que lo que sentimos no es artificial? Algo así como una prueba empírica de que, literalmente, nos morimos el uno por el otro.

Afortunadamente, la historia de hoy no es la misma que la de aquella época. Las imágenes han cambiado, los prospectos, las costumbres, las ideas y la forma de manifestarse del ser humano. El tiempo, los días y la vida avanzan demasiado rápido como para invertir la nuestra en detenernos un momento a exhibir nuestro amor, y en general lo que sentimos, a través de dudas que no tienen fundamentos, argumentos ni bases sólidas que sean dichas de frente o vistas con nuestros propios ojos... solo entonces, me auto-flagelaré. No es sano invadirse de temores e inseguridades, porque consumen y extinguen lo que fuimos en el principio de nuestra propia época, enfría el calor de nuestra temporada estival y hacen llegar el hielo del invierno más rápido de lo que esperamos y nos toma por sorpresa y no sentimos cuánto hemos envejecido. [Tal vez he ahí la respuesta a la disyuntiva que se produce con la desconfianza que nos va otorgando el tiempo para con las personas que nos rodean]

Creo que es mejor aprovechar lo que tengo mientras lo tenga conmigo, mejor decir ahora y no guardarse para después, mejor abrazarlo mientras sea sin reproches, mejor es conversarle mientras el entusiasmo sea recíproco. Creo que deberíamos dedicarnos a deleitar ese pedacito de vida que nos toca compartir con aquel que decidió compartir la suya conmigo, sin preguntarnos todos los días si porque estoy feliz, entonces la situación, los sentimientos, las emociones y los hechos son ficticios, fingidos y fraudulentos. No hay que cuestionarse si las cosas son verdaderamente auténticas porque son demasiado fáciles y afables con el corazón. Pienso que la legitimidad definitiva del más sincero sentir se da a través de las palabras, inclusive más que de los propios actos y movimientos. Pero hablo de las palabras en el momento indicado, de las palabras más correctas, sensatas y leales que se originan en el mismo instante y lugar donde se desasosiega toda la sensibilidad del ser. Pero para decirlas hay que ser valiente, porque cada una de esas letras eres tú desde lo más recóndito y trascendente. Entonces ¿es mejor no hablar tanto?

De todas formas, hoy somos tan autónomos, desinteresados e indolentes que el simple hecho de un “absurdo” implica un cambio, una indisposición a la solución de lo que nos afecta para pasar luego al siguiente caso. Porque hoy todo es instantáneo y si algo falla, entonces no funcionará ni ahora, ni nunca; simplemente porque nos desencantamos súbitamente y no hay vuelta atrás. Por lo tanto, afligirse no funciona porque elimina lo fugaz de vivir la vida, que no tiene un segundo, siquiera, para hacerse sufrir. Afligirse elimina la brevedad de cada momento porque no llegamos pronto al siguiente. Hoy no vale la pena devolverse, y tal vez el mundo tiene razón… tal vez siempre es mejor mirar lo que somos hoy, lo que tenemos hoy y amarlo como tal… como tu coetáneo.

Yo prefiero detenerme por un momento a sufrir, buscar razones para ser todo lo contrario a lo dicho anteriormente, vivir lenta y segura, pero con la angustia de sentir que envejezco antes de tiempo, absorber todo, lo bueno, lo malo, pero siempre quedarme con lo peor ahí, en la superficie de la piel. Pero no me hace mal, por el contrario, a veces estimo que sobra el coraje y hace falta temer, porque a ratos… todos nos caemos.


martes, 1 de noviembre de 2011

de turno.

Hay cosas que cambian junto contigo y junto a las nuevas etapas que de a poco vas quemando en la vida. He hablado de cambios una y otra vez, pero es que cada día me sorprenden más.

Supongo que tiene que ver con una reforma de los intereses, de gustos, de ideas y sentimientos, y con una necesidad de comenzar algo nuevo con cosas nuevas también.
No tiene que ver con desechar lo antiguo, echar al olvido lo que fuiste, lo que tuviste o lo que quisiste, sino con tener la capacidad de guardar para tí aquello que rescatas de tu propio pasado. Porque, al fin de cuentas y al final del día, no eres más que el consistente e impenetrable resultado de tus propios actos y palabras, y debería sentirme bien de mi misma, con la frente y la mirada erguida por haber hecho las cosas de la mejor manera, de haber tomado las decisiones que de verdad sentía. Creo que de a poco he aprendido esto y es bueno tener a alguien que te enseña todos los días a ser quien realmente eres y mostrarte como tal, sin miedos, sin prejuicios, sin atados. Lo mejor: no es tan malo como pensaba.
Bueno, la música es algo que no transo al momento de definir cambios, estados de ánimo, etapas, momentos, experiencias, y por sobre todo, personas. Supongo que a todo el mundo le pasa, pero, por mi parte, siento la necesidad de involucrar directamente alguna música linda que pueda escuchar una y mil veces, repetirla luego de cada final de ella misma y tan pronto como comienzo a extrañar. Tal vez solo tiene que ver con la búsqueda de identificación del "nosotros", de encontrar algo que te inspire crear algo juntos, recordar o simplemente escuchar de a dos.

Es el turno de que Corinne Bailey Rae represente todo lo anteriormente dicho.
No la había descubierto tanto hasta un día, con un momento y una persona especial. Desde entonces, me gusta más de lo que creía...


martes, 20 de septiembre de 2011

Shakeaspeare sabio.


Aprenderás.

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, promesas.. comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas... aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida. Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de la distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene la influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queremos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve.

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con la que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas. ¡Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarte a ella!

WILLIAM SHAKESPEARE




Es como una terapia, como para leerlos todos los días antes de salir de tu casa... Shakespeare le da un sentido total al diario vivir de una forma hermosa, con palabras hermosas y una enseñanza digna de APRENDER.
Espero tener los cojones para afrentar la vida tal cual se venga, espero recordar las palabras de este hombre, espero aprender... y espero estar acompañada hasta entonces y desde entonces...

lunes, 5 de septiembre de 2011

declaración.

Definitivamente las "cosas" que tanto se desean y nunca se logran materializar en un hecho concreto y con colores definidos, te perseguirán el resto de tu existencia. Lo afirmo con la más abosluta convicción originada a partir de mi propia insana experiencia.
Trato de pensar que esto se supera un día, he pensado, en un intento fallido de auto-convencimiento, de que es cuestión de "madurez", pero he muerto miles de veces en ese mismo intento, porque simplemente existen cuestiones más poderosas que la misma razón, y es sentir algo... algo bien poderoso, bien intrínseco y bien visceral.
Resulta que una vez más me encuentro frente a este dilema, esta dislexia de decisiones mal tomadas, de palabras sin ser dichas, de cobardías nunca superadas y la nostalgia de todo lo anterior. He sido tan tonta al pensar que el auto-control y la superioridad de la razón puede con un amor escondido, pero que refugio y protejo en silencio, porque siempre tengo la esperanza de que él se represente en mí como una total muestra de locura, de intensidad y virtuosismo, para entregar lo que de verdad soy.
Me he arrepentido una vez y hoy lo hago de nuevo... me arrepiento de no haber tomado mi camino, sino el que una vida "segura" me tendía, por irresoluta y necia, por no creer en mi misma.
No sé muy bien el sentido de estar donde estoy, ni de qué sirven mis lamentos, pero es mi realidad, y la real materilización de todas mis decisiones, mis actos, mis palabras,
sin mi humanidad... sin la propia compasión de mi misma.

Mañana seguramente será distinto, pensaré como cada día, olvidaré esas cosas que re-viven en noches como estás, pensaré que soy feliz haciendo lo que hago y pensando en qué haré después, me quedaré tranquilo conmigo misma y hasta piense en lo osada que he sido al pensar siquiera en esto, una vez más, porque para mi... está todo resulto, ya.
Todo lo demás debe volver al cobijo oculto de mi propia existencia.