El día se me derrumba, se me ha pasado el tiempo pensando... tratando de descubrir las mil cosas que me cambian el día...
¿Cómo puede ser que de un momento a otro, tan frágil me convierto?
Como la hoja de otoño que cae, anunciando su final... anunciando el final de la vida... La vida que grande me queda a veces, pero que asumo mis fuerzas y me valgo por mí misma, la enfrento... pero a veces caigo, a veces duele, otras no tanto... Pero he aprendido a pararme rápido.
Ya no se me derrumban los ojos como solían hacerlo, constantemente me acediaba la incertidumbre de los hechos que formaban mi vida...
Me valgo de abstracciones, pero que me llenan la vida, me la recontruyen, me entienden y me comprenden... Me refugio en ella y encuentro lo que necesito, me dan su emoción, me dan el sentimiento, me dan ganas... Eso que otras cosas no me entregan, ni lo han hecho jamás...
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