viernes, 7 de marzo de 2008

Cosas de hoy

No cuesta tanto reformar las vidas después de todo.
Al principio se piensa que sería difícil, que no se puede... es como si no nos atrevieramos a enfrentar los miedos, miedos a no saber que es lo que pasará más adelante, pero pasa, en eso estoy... o estaba.
De hecho, se me ha hecho más fácil que de costumbre. Debe ser porque uno se acostumbra, desde mucho antes, porque las cosas mueren o reviven de a poquito.
Muchas veces las cosas se dan fáciles. No creo que sea mi caso, pero una vez y otra, al final terminas tolerante, más fuerte, más resistente y la caída no duele tanto, hasta se vuelve la calma, se vuelve dulce, te devuelve la vida y el disfrute de ésta.
Siempre cuesta decir las cosas que se siente, aún no entiendo muy bien por qué, pero sucede, y me siento una "frecuente" de esto...


Volviste a acariciar suave,
los golpes que me diste ayer
Pero fue un error, una vez más.
Las palabras me atraviesan,
pero tan luego como se emprende el vuelo
se caen, sin final...
(...)
El perdón es solo el manto
que cubre los errores ya hechos,
ya marcados
y no se olvidan
y no se van
y se siente.
Es el papel de regalo
que envuelve el desamor
Como el boleto de vuelta
pero que ya ha caducado.
(...)
Pero la cicatriz queda, pero que no duela
que no dañe
que no se recuerde
Cicatriza con el tiempo
pero la marca queda
y tú la ves
y tú la sientes
y la tocas
y no se olvida...




Cata

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