jueves, 12 de junio de 2014

sorpresas

"Hola...no te dire mi nombre..no va al caso.. una vez mi padre me dijo que cuando despiertes y veas un día de sol...disfrútalo como si fuese el ultimo.... la tormenta puede venir por un largo período.. esos dias de sol a veces son personas... y solo esperan que valoren su presencia...que las disfruten ... ... mira a tu alrrededor , tienes un dia de sol.... y estas acostado.... levantate y ve por el .." CJ

Lo más entretenido de las personas, sobre todo de aquellas que de pronto aparecen o re-aparecen en tu vida, es que te sorprenden de un momento a otro. Aquellas que esperaste que nunca dijeran nada, de pronto todo lo dicen y lo dicen de tal forma que encuentras en sus palabras tu propia identidad. Probablemente sea esa sensación de esperar nada de ellas, lo cual hace que de pronto se conviertan en un pequeño mundo que descubrir. O simplemente han puesto en tus oídos esas palabras que tanto has querido escuchar y entonces todo se transforma.. ¿cómo puede ser tan simple? ¿somos tan simples como para dejarnos llevar por un par de palabras y entregar un pedazo de tu vida solo porque hemos escuchado lo que nos gusta?

Supongo que lo hacen sin querer, de pronto esos impulsos de inspiración resultan ser los más sensatos, sin ataduras, sin mentiras, solo mostrándose quienes son y qué piensan a través de palabras sinceras. No hay nada que ocultar, simplemente decir lo que piensan porque no hay nada que perder ni que ganar. O tal vez sí…?

Nunca sabemos las verdaderas intenciones de las personas hasta que nos encontramos en esa situación en que todo sale a la luz, independiente del contexto, del lugar, de quienes seamos…Solo depende uno querer saberlo o no, porque a veces es mejor guardar silencio, mantener la esperanza y otras decirlo todo, desahogarse, liberarse de un solo golpe y mantener el equilibrio (y perder aquello(s) que habías guardado tan escondido en un rinconcito de ti).


martes, 10 de junio de 2014

Nuevo

Volver aquí es como empezar de cero, habiendo estado en el menos diez en algún momento. 
¿Qué tan difícil puede ser?. Luego de avanzar unos cuantos número con respecto a mi estado, luego de una intensa, pero al mismo tiempo evasiva introspección emocional, he decidido retomar cosas que en algún momento abandoné. Siempre pensé que este espacio era como esa ventanita en que podía dar rienda suelta a aquellas sensaciones de las cuales me sentía vacía, pero que no era capaz de gritar de decir de frente, ni a mi misma. Sin embargo, soy capaz de dejarlas aquí en el inmenso espacio cibernético, pero simplemente porque que al final no significa nada dentro de los miles de millones de espacios cibernéticos que ocurren cada vez. 

Durante estos años de lo único que me di cuenta es que existe un punto de inflexión en la curva de la vida que debes aceptar como tal, y si no.. atenerte a las consecuencias. Quizás ese fue mi error: aferrarme tan fuerte a una idea que en algún momento fue real, pero que después solo era eso, nada más que una idea, y que además solo existía en mi. En algún momento pensé que era normal sufrir por amor, sin embargo fui tan infiel a mis palabras, que olvidé incluso aquello que yo misma había escrito.. ¿por qué castigarse para darse cuenta de que las cosas son reales, de que se ama de verdad y de que estas dispuesta incluso a entregar tu felicidad por hacer feliz al otro? Alguien me dijo "el amor es para que seas feliz, no para que seas infeliz", y eso en un punto fue lo que menos me dió. Está claro que en ciertos escenarios, después de la tormenta no vuelve a salir el sol.. y es mejor dejarlos en el baúl de los recuerdos, o simplemente deshacerlos y empezar de nuevo, desde cero.. o incluso del menos diez. 
Es ese punto de inflexión el momento del desastre, al cual, sin o con querer se llega en un punto de nuestras vidas, ese punto en que, claramente, se acabó el amor. Es en ese punto en el que debemos ser honestos con nosotros mismo y con el otro, si es que aún queda cariño. Tener los cojones y los pantalones bien puestos para mirar de frente y decir lo que sentimos, sin la necesidad de mentir, de ocultar cosas, de hacer infeliz al otro (si es que aún te importa o eres tan egoísta como para casi empezar una vida nueva sin que el otro se haya dado cuenta) porque, aunque no lo crean, nos damos cuenta igual… Las relaciones son de a dos y de a dos se llega al punto de inflexión, bien para unos o mal para otros, pero siempre sinceros.

Me quedo tranquila de que fui lo suficientemente valiente para yo afrontar un momento de mi vida. Supongo que esas cosas te hacen crecer como mujer, como persona que tiene una vida por delante y que probablemente muchas veces se encuentre en situaciones así. Es bueno aprender de las personas, así mirar al lado y  darte cuenta de lo que no debes hacer jamás. Sin embargo, no aprendí a ser tan valiente con lo que sentí, no fui valiente conmigo misma y no me di cuenta del desamor que estaba sintiendo por mi propio corazón. Aprendí que a veces das demasiado a personas a las cuales quisieras no hablarles más.

Es tiempo de aprender a reencontrarse y dejar ir, de darse cuenta que no vale la pena morir de amor, porque mucho antes de querer como quise, me lo dije a mi misma con locura y pasión.